📰 Diálogos del Sur| Columna Quincenal 

Sociedad, gobierno y empresa en conversación - Lunes 01/04/2026

La formalidad no debería ser castigo. Debería ser ventaja.

En Chetumal, en Bacalar, en Mahahual y en todo Quintana Roo, hacer empresa formal no es lo más sencillo.
Pero sí es una decisión clara: hacer las cosas bien.

La mayoría del empresariado no le huye al pago de impuestos. Queremos cumplir. Queremos aportar. Queremos que lo que pagamos se refleje en mejores servicios, infraestructura y oportunidades para nuestras ciudades.

No pedimos privilegios.
Pedimos equilibrio.

Porque ser formal no es solo tener un RFC.

Una empresa establecida cumple ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT);
atiende contribuciones estatales ante el Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo (SATQ);
paga cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS);
cumple lineamientos laborales de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS);
tramita permisos ambientales ante la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo (SEMA);
y, según el giro, atiende regulaciones de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

Además de licencias municipales, protección civil, uso de suelo y otros permisos.

Eso cuesta dinero.
Cuesta tiempo.
Cuesta disciplina.

Mientras tanto, la informalidad compite sin asumir esas responsabilidades.

Si queremos más formalidad, hay que hacerla atractiva

Si desde el gobierno se impulsa la formalización —y cámaras como la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) acompañan ese llamado— entonces también debería existir un reconocimiento tangible para quienes ya cumplen.

Algunas propuestas razonables para Quintana Roo podrían ser:

Cumplir debe sentirse como una ventaja competitiva, no como una carga acumulativa.

Contrataciones públicas: fortalecer lo local

Si una empresa tiene domicilio fiscal comprobable en Chetumal, experiencia real en Bacalar o genera empleo en Mahahual, debería tener reglas claras y transparentes para participar en contrataciones públicas.

Fortalecer empresas locales no es cerrarse; es fortalecer la economía de casa.
Cuando el recurso público se queda en Quintana Roo, genera empleo aquí, consumo aquí y crecimiento aquí.

Eso es desarrollo responsable.

Y también en las contrataciones privadas

La formalidad también es una ventaja en el mercado entre particulares.

Una empresa formal ofrece:

Para quien contrata, eso significa menor riesgo y mayor certeza.

Si como sociedad empezamos a valorar más a quien cumple, el propio mercado empujará a más negocios hacia la formalidad.

Y eso beneficia a nuestras ciudades.

En el sur del estado sabemos lo que cuesta emprender, sostener empleos y mantener un negocio en regla.
Aquí no hablamos desde la comodidad; hablamos desde la realidad diaria de quienes levantan su cortina todos los días.

El sur también cuenta, también aporta y también merece condiciones justas.

Cumplir debe valer la pena. Y debe notarse en nuestras ciudades.


¿Estamos construyendo un entorno donde hacer las cosas bien realmente convenga?

Geovanni Antonio | secretario general

COPARMEX Chetumal, Mahahual y Bacalar.

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